sábado, 26 de abril de 2008

¡SALUD POR EL LICOR!

Pradaójico licor. El licor hace amigos a los enemigos y enemigos a los amigos, ciega, enamora, frustra y emociona. Relaja y tensa, complace e indispone. En el licor se ahogan las penas y las alegrías y en él existe consuelo y escape. Pero también el orígen de muchos problemas.
El licor parece amigable, sobre todo cuando estamos necesitados de evadir nuestra realidad. Y no digo que encierre maldad alguna en sí mismo -al contrario- lo único es que normalmente, en vez de ayudarnos a escapar, nos genera nuevos problemas.

Veo a gente tímida olvidar su timidez y socializar de la forma más desenvuelta. Veo a gente aparentemente felíz, llorar amargamente, veo al caballero actuando como patán, veo a la gente convertirse en lo que no es. Ahora, me pregunto cuál será la realidad. ¿Será que la gente es más auténtica cuando está sobria?, ¿será que la espontáneidad que nos da el licor significa abrir la puerta a quienes somos en realidad? no lo se.
Lo cierto es que tenemos que buscar un balance para que podamos obtener de él, todo lo positivo que puede sacársele, sin excedernos al punto que se convierta en un problema para nuestra vida y la de nuestro entorno.

1 comentario:

Gosh dijo...

Te diré algo: El alcohol desinhibe, y el alcohol con 0.05% de eter desinhibe tres veces más! Asi que saca de allí tus conclusiones... jajaja... reza por alli un viejo dicho, los niños y los borrachos dicen la verdad.